Sierra de Segura: El valle del río Segura

La lectura de los libros de García Gallego sobre las montañas del sur siempre nos da sugerencias sobre sitios y rutas que recorrer, sobre todo por la zona del oriente andaluz.

Uno de esos sitios a los que le estábamos dando vueltas en las últimas temporadas es la zona norte de la sierra de Segura, concretamente la zona entre La Toba y Miller, situadas en el valle del río Segura.

Este rincón del parque natural nos coge bastante lejos (entre 5 y 6 horas de viaje), así que la única opción era aprovechar el puente de Semana Santa para hacer por lo menos un par de actividades, sin olvidarnos de visitar la preciosa ciudad de Úbeda, con un patrimonio monumental muy interesante.

 

Ascensión a Piedra Dionisia, por la Cueva del Agua y Poyotello.

La ruta parte de la aldea de Huelga Utrera, en la unión de los ríos Madera y Segura. Nada mas empezar nos topamos con las marcas de un PR que marcan el camino a la Cueva del Agua.

En el inicio se recorren algunos prados cultivados con nogales encajados entre los paredones calizos que tiene todo el valle.

La vereda rápidamente empieza a remontar, superando algunos resaltes que forma el río. De hecho la zona forma un cañón calizo que ha ido tallando el río Segura.

Detalle de los paredones calizos que nos vamos encontrando a ambos lados del camino. La zona es muy bonita por la variedad de arboleda que nos encontramos.

Vista atrás de la vereda que estamos recorriendo. En este tramo la vereda se eleva bastante sobre el río, que queda muchos metros por debajo.

Tras un cruce de caminos llegamos a la entrada de la Cueva del Agua. Se trata de un abrigo muy grande en la roca que tiene una generosa surgencia en un lado y un sumidero en el otro, de manera que el agua circula por el suelo de la cueva para salir mucos metros mas abajo como afluente permanente del río.

Vista parcial de la cueva mirando hacia el exterior. Abajo se ve el agua del nacimiento.

Tras la Cueva del Agua, la vereda remonta rápidamente hasta la aldea de Poyotello. Nosotros seguimos la sierra hacia arriba, ya sin vereda, en busca de la cumbre de Piedra Dionisia. Esta sierra forma arriba una meseta con multitud de formaciones karsticas (de la caliza al disolverse), y el avance es incómodo.

Mirador al borde de la meseta. Al fondo el valle del rio Segura con el Puntal de la Buitrera en el centro de la imagen.

Mas al centro aparece el Calar del Cobo y de nuevo el gran valle del Segura, que en esta zona da sensación de estar en plena cordillera pirinaica.

La ascensión continúa asomándonos al borde de los despeñaderos que hay hacia el sur. La sensación es muy aérea y las vistas se extienden hacia la región de Murcia.

Primera vista del hito existente en la cumbre. Para llegar a ella hay que ir haciendo una sucesión de antecumbres por terreno de lapiaz que obliga a dar ciertos rodeos,

Vista desde la cumbre  del itinerario que hemos seguido. La zona alta tiene algunas formaciones karsticas interesantes (torcas y dolinas), que la convierten en un pequeño laberinto. La ruta mas cómoda sigue los riscos justamente por su borde.

La vuelta la hicimos deshaciendo el camino anterior, no sin antes echar de nuevo un vistazo a los tajos de la Piedra Dionisia y a todo el valle del Segura que tenemos a nuestros pies.

Antes de llegar de nuevo a Huelga Utrera nos paramos para ver la preciosa llegada de la primavera.

Ascensión al Puntal de la Buitrera desde la Toba.

Para introducir esta ruta transcribo lo que comenta Juan Carlos García Gallego en su libro:

" Soberbia ascensión montañera por una vertiente acorazada hacia una cumbre espectacular sobre el río Segura..."

Con esta referencia nos fuimos para La Toba para realizar la ruta. El acceso a la Toba por la carreterilla nos muestra un anticipo de lo que nos vamos a encontrar: paredones calizos cayendo hacia el río.

El itinerario, en su primer tramo discurre por una cómoda vereda arriera que tras varias revueltas gana altura con rapidez. La vista hacia el este nos muestra el precioso Calar del Cobo con su cumbre principal: el puntal de la Misa.

La vista hacia arriba es lo que nos esperábamos, grandes paredones calizos que no sabemos como se va colar la vereda para superarlos.

Y mirando hacia abajo mas de lo mismo. Al fondo del valle se ve los tejados de la aldea de La Toba, punto de orígen de nuestra ascensión. La vereda se cuela por la mitad de los paredones que se ven mas abajo, en un trazado acrobático.

A partir de este punto dejamos la vereda principal (que es por la que bajaremos) y seguimos una añeja vereda muy perdida en algunos tramos que exige poner toda nuestra atención. Comentar que tiene algunos pasos "delicados", con zonas expuestas a caída, ya que las barranqueras han erosionado el camino y lo han hecho peligroso.

Traza del camino que se enrosca a los paredones. Esta parte del camino recuerda mucho al Tranco del Perro, en la ascensión al Banderillas por el río Borosa.

Tras algunos sudores producidos por la dificultad del camino alcanzamos la parte alta de la sierra. El paisaje cambia radicalmente y pasamos del mundo vertical del valle del Segura a los prados suaves hacia Marchena.

Vista atrás conforme ascendemos los últimos metros. A la derecha se ven los despeñaderos hacia el río Segura que hemos remontado. Al fondo quedaría la cumbre de Piedra Dionisia, que recorrimos el día anterior.

Vista de la antecumbre del puntal de las Buitreras, con 700 metros de caída sobre La Toba.

Recorriendo de nuevo el borde del despeñadero nos acercamos a la cumbre del Puntal de las Buitreras, que geográficamente quedaría en la antena. Nosotros optamos por la cima "montañera", que es ese risco que se ve en la imagen, con muy pocos metros de diferencia con la anterior.

Posteriormente se hace un recorrido por la cuerda de la sierra buscando el puerto de Marchena. Toda la zona es un espléndido balcón sobre el Segura. Abajo el embalse de Achuricas y al frente el Calar del Cobo.

Descenso hacia el collado de Marchena, donde no encontraremos con la vereda "principal" que habíamos dejado a mitad de la subida. Al fondo otra interesante excursión "acorazada": el puntal de las Pilillas.

El descenso se hace muy cómodo por el buen trazado que tiene la vereda. Las vistas siguen siendo fenomenales, con el puntal de la Misa siempre delante.
Vista hacia atrás de la bien trazada vereda. Al igual que en la subida, la vereda sigue un trazado muy aéreo, colándose entre los riscos que tiene toda la vertiente de levante de la sierra.
Justo antes de llegar a La Toba hicimos una parada en la surgencia de La Toba, que da origen al manantial que surte de agua al pueblo. La surgencia brota de una cueva en la que se oye tronar una cascada interior.
Completamos nuestra primera visita a la Sierra de Segura con un paseo por la ciudad de Úbeda, que tiene un gran patrimonio de arquitectura renacentista. Esta es la fachada trasera  del ayuntamiento.

Y esta una bonita imagen de una de las tranquilas plazas de la ciudad.

Aquí terminamos nuestras vacaciones. Cervecita, tapa .... y vuelta a casa.

Dió la casualidad que los únicos montañeros que nos hemos encontrado en las rutas es el grupo de Joaquín, montañero Sevillano que junto con Enrique Marín ha realizado magnífico libro "Sierras de Cazorla, Segura y las Villas". 

Desde aquí le mandamos un saludo y esperamos encontrarnos de nuevo en cualquier cumbre perdida...

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