Marruecos: Ascensión al Jbel Lacráa

El puente del 1 de mayo del 2.009 lo hemos pasado explorando uno de los recónditos rincones de las montañas del Riff marroquí. La actividad la ha organizado el Club Montañero Sierra del Pinar de Jerez y el objetivo era la ascensión al Dbel Lacraá o Montaña Calva, de 2.150 m de altitud.

Toda la zona se encuentra dentro del Parque Nacional de Talassemtane, de reciente creación, y que pretende conservar los extensos pinsapares allí existentes.

 

La primera imagen, el paso del estrecho de Gibraltar en dirección a Ceuta, donde nos espera el autobús.

El inicio de la ruta fue la localidad de Bab Taza, en una de las puertas del Parque Nacional. Desde aquí tomamos la pista principal del parque que nos serviría de aproximación a nuestro objetivo.

Durante el ascenso vemos los primeros ejemplares de pinsapos.

Ganando altitud, el bosque se hace cada vez mas espeso. Mezclados en el pinsapar aparecen cedros y quejigos.

Vista hacia levante de las montañas vecinas. Toda la zona es caliza, con un paisaje muy parecido a nuestras sierras gaditanas.

Sorprende el ambiente húmedo que se respira y la aparición de arboleda mas propia de regiones mas norteñas.

A media tarde llegamos a la casa forestal de Talassemtane, donde teníamos prevista la primera pernocta. Es una de las áreas de acampada que tiene el parque.

En el segundo día se continua la ascensión hasta la llamada "Plaza de España". Por lo visto éste fue sitio de reunión de las tropas españolas en la guerra con Marruecos.

A partir de Plaza de España se inicia el ascenso a la cumbre de la Montaña Calva. Al igual que en las béticas, las nieves han sido generosas esta temporada.

El ascenso no tiene traza definida, y se van sorteando los pinsapos y los neveros buscando la parte alta de la sierra.

A partir de cota 1.800 la capa de nieve se hace mas continua, lo que facilita mucho la ascensión.

Pequeño descanso antes de iniciar la subida al collado principal , la nieve le da un inusual ambiente invernal a la subida, pese a estar en el mes de mayo.

Hilera de excursionistas buscando los altos del Jbel Lacraá.

En el collado  nos restan escasos 200 metros de desnivel para alcanzar la cumbre. Está soplando un tremendo ventarrón de levante que incomoda la subida.

En las cercanías está la caseta de vigilancia contra-incendios, que tiene cierto aire oriental en su construcción. Al fondo, entre las nieblas, aparece de vez en cuando la cumbre del Lacraá.

En esta zona el viento de levante arrecia y la sensación de frío es intensa. Da sensación de estar en pleno invierno.

Esta vertiente de la montaña tiene un nevero amplio que se descuelga desde la cumbre. Como no traemos material de nieve, optamos por rodear la cumbre buscando la solana, que seguramente estará limpia.

Paso hacia la vertiente sur de la sierra, la proximidad al Estrecho se nota por la fuerza de las rachas de levante, que hace que nos tengamos que parar para aguantar el equilibrio.

La vertiente sur está mas protegida del viento y avanzamos rápidamente hacia la cumbre.

Foto de cumbre en el Jbel Lacráa, 2.150 metros de altitud.

Rápidamente iniciamos el descenso hacia el collado. Llama la atención la formación que hace la caliza en esta zona, con un estrato tumbado que me recuerda mucho la cumbre del Simancón, en la Sierra de Grazalema.

Vista hacia el collado, con las nubes de condensación colándose continuamente..

Alcanzando el nivel forestal, el viento se apacigua un poco y podemos volver a disfrutar cómodamente de las vistas del pinsapar.

Añejo ejemplar de pinsapo, con varios brazos saliendo del tronco principal.

Descendemos ahora hacia poniente recorriendo una marcada vereda amojonada con pintura blanca y amarilla a modo de PR.

Al poco nos metemos de lleno en la niebla. La vereda sigue muy marcada y no hay problema para seguirla.

Pinsapos en la niebla.

Otra imagen del espléndido bosque de pinsapos, que nos acompañará durante horas a lo largo de nuestro descenso.

Por fin llegamos al fondo del valle donde aparecen las terrazas donde se cultiva en lo mas recóndito de los montes las plantaciones de kifi.

Ejemplares de pinos en las zonas aclaradas del monte.

Campos de cultivo justo antes de llegar a la aldea de Azilane, donde haríamos la segunda pernocta.

Ésta es la casa de Abdul, donde nos alojamos nada mas y nada menos que 40 excursionistas con sus respectivos macutos.

La tercera y última jornada es más corta que las anteriores y se limita a un continuo descenso hasta la localidad de Akchour, donde finaliza la actividad. Los valles tienen una vegetación exuberante.

Vamos pasando de valle a valle usando añejas veredas . De vez en cuando aparecen entre los helechos zonas pobladas que nos recuerdan a las aldeas del norte de España.

Continuamos nuestro descenso hacia uno de los lugares mas concurridos del parque.

Último hito de nuestra excursión : el Puente de Dios,  es un arco de piedra sobre la tremenda garganta. En este lugar si se nota el turismo (mayoritariamente marroquí), que suele venir a la zona a disfrutar del río.

Y punto final del recorrido, la central de Akchour. Hasta aquí llega una estrecha carretera que conecta con la principal que va a Tetuán y Ceuta. Aquí nos esperaba de nuevo el autobús para llevarnos a la frontera de Ceuta.

Os dejo un esquema de los senderos del parque de Talassemtane, con los refugios, albergues y zonas de acampada.
 Información adicional del parque nacional la tenéis en una web que ha montado la Junta de Andalucía en colaboración con el gobierno marroquí.  www.talassemtane.com
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